Anastasia´s Tale

Un día estando con Pichichi, ya ella con 12 años, aunque ni se le notaba, siempre radiante, le dije: -Será que buscamos para adoptar un perrito?-por supuesto me miró con cara de pocos amigos porque ella era la reina. Pero la idea empezó a rondar en mi cabeza. Nunca había tenido un perrito, siempre gatas.

Soñaba que fuera chiquita para poderlo llevar a mi oficina, tenía que ser casi que de bolsillo. Pasaron los días y la perrita de una amiga de la universidad tuvo cachorros, yo enamoradas de las fotos; quien no, ¿no?

Enseguida me dijo que me daba uno, que ella los vendía, pero yo le dije que no compraba perros por ser de raza. No tardó en pensarlo y me dijo: -Ami, yo te la regalo, quien mejor que tú para darle una hija de Becky (así se llama su perrita). ¡Imaginen mi cara!!…. No lo dude ni un segundo, Jack Russell, raza pequeña, aunque tremenda, pero eso para mí, era lo de menos y en vista que no todos los que la querían le ofrecían un lugar ideal para un perro, menos lo dudaba. Escogí hembra, ya tenía el nombre desde hace años que imaginaba en tener una perrita, me la imagina grande como el nombre, pero, aunque es chiquita su personalidad cubrió perfectamente su nombre grande: Anastasia.

Entre dos hembras que había tenido Becky, no escogí, le dije que me diera la que ella quisiera, y escogieron a la más tremenda para darme, jajaja, aunque al final parece que, al madurar todo cambio, y Anastasia es más tranquila que su hermanita. Un día, mi amiga llegó a mi oficina de sorpresa con ella, fue amor a primera vista.

perrito Jack Russell

Anastasia -3 meses-

Ya había hablado con mi jefe en la posibilidad de llevar a Anastasia los primeros meses a la agencia, para que no estuviera solita en la casa hasta que se acostumbrara, pues pasaron 2 años completos en que Anastasia fue todos los días a la agencia. Era simplemente perfecto. Mi compañera inseparable. Llegaba todos los días e iba puesto por puesto a saludar para luego entrar a mi oficina y quedarse jugando o durmiendo. A partir de ese momento a donde la puedo llevar, Anastasia va conmigo, casa de amigos, la playa -por supuesto-, parque, supermercado, a cenar y hasta de viaje en avión.

 

perrito Jack Russell
Anastasia -3 meses-

Me acompañó a Uruguay en un viaje de un mes, en donde fue más económico traerla conmigo que dejarla en un hotel de mascotas y por ser chiquita, Copa Airlines -la aerolínea con la cual viajé y viajo- dejó que viajara conmigo arriba en su kennel tipo bolso debajo del asiento, ideal. Luego por razones obvias o no, me fui de Venezuela a probar vivir en Panamá, además de las 8 maletas, Anastasia no podía faltar en mi aventura. Allá también hice la vida en los lugares Pet Friendly, hasta en los shopping íbamos, ella en su bolso claro, y bueno por destino de la vida, me fui de Panamá y me vine a Uruguay a vivir con Anastasia obvio.

Mi mayor aprendizaje con mascotas ha sido con Anastasia, todo lo que se, aprendí y sigo aprendiendo es gracias a ella, y por eso decidí hacer este blog para compartir mis conocimientos y experiencias mascoteras.  

perrito Jack Russell
Anastasia -4 años-

“Nuestros compañeros perfectos nunca tienen menos de cuatro patas”.-Colette.

 

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