Convivencia´s Tales

Convivencia entre perros y gatos

Cuando llegó Anastasia a la casa, puse en práctica un poco de imaginación a la hora de presentársela a Pichichi, mi gata, ¡reina de la casa de 13 años!!, nada fácil, y con carácter. Fue bastante intuitivo, lo importante era que Pichichi no se sintiera desplazada, ella siempre sería la primera en todo. Al final Anastasia, recién llegada, tenía que saber que Pichichi era quien mandaba entre ellas dos 😉

Entendiendo que los perros se organizan por jerarquía en la manada y los gatos son territoriales, dueños y señores de la casa, entonces se debe respetar el espacio del gato, que en mi caso era lo principal.

Empecé por presentarlas:

Sin importar si el nuevo integrante es perro o gato, el que está en la casa debe conocerlo y tiene preferencia de cuando quiere o sienta la necesidad de acercarse. Es el momento más importante; debemos estar presentes, obviamente, y tratar que ambos estén tranquilos. Dejar que se huelan, y si ves que hay algún indicio de ataque de alguno, los separas y debes decirle NO, con carácter, al que esté en el plan de ataque… Si en cambio ves que están tranquilos, deja que interactúen y si sus comportamientos son positivos, puedes premiarlos con alguna chuchería o mimo.

Convivencia entre perros y gatos
Pichichi y Anastasia

Yo puse a Anastasia en un cuarto con todas sus cositas: comida, agua, juguetes y donde ir al baño. Pichichi, la gata, de vez en cuando se acercaba, pero no mucho. Nunca la forcé a hacerlo. 

Todos los días, hacia el ejercicio para que se acercaran cada vez más.  

Convivencia entre perros y gatos
Anastasia y Pichichi
La Comida:

A la hora de comer, comían separadas por supuesto, una en la cocina y la otra en su cuarto, pero cada día las colocaba más cerca, así se van oliendo y familiarizando una de la otra. La comida lo asocian con algo positivo.

La hora de Dormir:

Pichichi tenía la prioridad de dormir en mi cama, obvio, pero cada una tenía su almohadón. Anastasia en el cuarto de al lado y Pichichi en mi cama. A la semana les cambie las camitas, así empezaban a tener presente el olor de la otra.

Convivencia entre perros y gatos
Anastasia y Pichichi

Mientras Anastasia aprendía a ir al “baño” la dejaba en el cuarto, con una rejita que no dejaba que saliera. Era la opción ideal para que se conocieran sin peligro alguno. Pasaron las semanas, y ya era habitual que Anastasia estuviese en la casa y Pichichi la fue aceptando. No fue su mejor amiga, pero soportaba que le acercara la pelota con la intención de jugar. Pero Pichichi estaba muy grande como para estar jugando con menores y menos, menores perrunos jajaja.

Convivencia entre perros y gatos
Pichichi y Anastasia

Es importante que cada uno tenga sus juguetes, como los niños, así no hay discusiones, que tengan varios juguetes cada uno de distintos colores, formas y algunos que emitan ruido, así también se distraen cuando nos estés en la casa.

Hace meses tuve que aplicar éstas “técnicas” pero al revés, Anastasia ahora es la reina de la casa, y llegó Olivia, a revolucionar a todos en la casa, en especial a Anastasia.

Convivencia entre perros y gatos
Anastasia y Olivia

Fue mucho más fácil, ya que Anastasia había crecido con Pichichi, una gata, así que la aceptación fue más rápida, y la edad también influye, estamos en edad de juego, así que después de algunos gruñidos de Anastasia a Olivia, ahora juegan muchísimo juntas.

Convivencia entre perros y gatos
Anastasia y Olivia

Olivia ve a Anastasia como su líder, y por ser una gata extremadamente mimosa, se le acuesta encima para dormir, sin importar que Anastasia reclame con gruñidos, al final soporta y se duermen juntitas.

Convivencia entre perros y gatos
Anastasia y Olivia

“Para tener una verdadera perspectiva de uno mismo, todo el mundo debería tener un perro que le adora y un gato que le ignora”. Dereke Bruce.

 

Leave a Reply